Es cierto que muchas veces hay canciones que te pueden llevar de vuelta en el tiempo. Hoy mi mejor amigo del instituto me hace un inocente comentario y yo tengo que ir directamente a buscar aquella canción que cantábamos descaradamente entre tres personas en medio de la clase de inglés, mi amigo, una chica llamada Ana de la cual no he vuelto a saber nada de ella y yo mismo. No me acuerdo muy bien, pero supongo que a la profesora no le hacía mucha gracia y creo que nosotros nos inventábamos la mayor parte de la letra.
Después de escuchar la canción se me han venido a la mente muchas cosas de ese curso de segundo de BUP (si señorita, no hace falta que recuerde que usted es más joven y hizo ESO). Esas escapadas en los recreos para ir a comprar cómics, ese fanzine del cual me avergüenzo hasta límites insospechados, esa excursión a Lugo donde ninguno volvió muy bien después de tantos chupitos, que me acusasen de que por culpa mía una chica no salía con otro chico (¡pero si él no estaba interesado!), de esas partidas de volleyball donde me doblaba los dedos, de esa lista de los mejores chicos de la clase donde quedé penúltimo (el último se dejaba odiar más que yo)… buenos tiempos sin lugar a duda, ¡Quién los volviera a pillar!
Me quedan 3 días escasos para mis vacaciones, y ya se me están empezando a acumular todos los planes que tenía previstos para hacer antes de marcharme (menos mal que ya empecé apilar cosas en la maleta, sino el jueves por la noche no duermo preparándola). Uno planea mucho y después el tiempo se le hecha encima. Ahora simplemente estoy priorizando lo que realmente importa hacer antes de marcharme y lo que no.
Después de no tener ningún día de vacaciones en lo que va de año, no sé si estoy confiando demasiado en la idea de estar toda una semana completamente desconectado de mi realidad diaria. Y es que a pesar de haber empezado un trabajo nuevo hace 3 meses, con la ilusión y ganas que eso conlleva, el cansancio acumulado de todo lo anterior se empieza a notar demasiado.
El año pasado, cuando me fuera a Amsterdam también me había sentado de maravilla. De aquella fuera una semana en medio de un mes de vacaciones. Pero es magnifica esa sensación de que tus problemas se encuentran a más de 1000 km de distancia de ti, y que no te pueden alcanzar donde estás. Lo cual en el mundo de hoy en día con las comunicaciones globalizadas no es más que una ilusión, pero en mi caso es suficiente.
Tenía una idea de ir comentando en el blog día a día lo que hacía, poniendo fotos y eso. Me parece que al final solamente voy a comentar de forma telegráfica, lo de las fotos se me está volviendo demasiado coñazo de hacer desde un simple móvil más un iPod Touch. Un texto rápido para que sepáis que sigo vivo, más que nada.
Y como esta entrada está resultando ser una simple colección de ideas sueltas que se me dio por escribir por aquí. Aquí tenéis un tema que se me ha dado por escuchar últimamente, vamos, desde ayer por la tarde (gracias a Mrs Jones por nombrar este grupo en alguna ocasión, es mi forma de descubrir música nueva, escuchando las cosas que menciona los demás).
Después de unalargahistoria parece que el 24 de Noviembre será cuando pueda defender mi tesis doctoral, o lo que os interesa a vosotros, invitar a pinchos. Como ya he dicho, no es necesario asistir a la presentación para comer los pinchos, después no me digáis que os quedasteis dormidos.
El sábado fui a ver la charla de Stephen Hawking. La charla en sí no estuvo nada mal, la verdad es que me pareció interesante como consiguió explicar de forma simple los agujeros negros, o tal vez me parecía simple a mí. Sin embargo hubo algún que otro detalle que hicieron que no la disfrutásemos tanto.
De entrada la cola que tuvimos que hacer con un sol de justicia (¿pero no llovía siempre en Santiago?), cosas de no ser vips como otros por allí.
Por otro lado, la magnífica organización que decide que lo mejor es poner las cámaras de televisión tapando la visión del palco a siete filas de personas. Realmente el culo del cámara de telecinco no me interesaba mucho, desde luego para ver eso no hacía cola.
Por lo demás, como decía la charla no estuvo nada mal.
Hace un semana y pico fui a la primera ruta de senderismo organizada por la USC para el curso académico que se avecina. Como era para ir tomando contacto y prepararnos para todo un curso de rutas, consistió en algo bastante ligerito por las Dunas de Corrubedo.
Por la mañana hicimos una pequeña ruta de apenas 1 Km llamada ruta de las pasarelas. Tuvimos una guía que nos iba explicando poco a poco distintos aspectos del parque natural y por qué era tan especial. Para proteger el entorno no era posible salir de las pasarelas de madera.